El tratamiento dental con láser utiliza luz de alta energía y muy concentrada, dirigida con precisión a la zona tratada. Al entrar en contacto con los tejidos, los pulsos se transforman en calor. Según la aplicación, permiten cortar, retirar, esterilizar o estimular el tejido. Así, nuestros dentistas pueden eliminar tejido enfermo o destruir bacterias sin contacto, vibraciones desagradables ni presión.
Los distintos tipos de láser permiten adaptar el tratamiento a cada necesidad: los tejidos duros, como dientes y hueso, se tratan con un láser diferente al de los tejidos blandos, como las encías. Esta tecnología precisa permite una atención con poco dolor, suave y eficaz tanto en intervenciones menores como en terapias complejas. En F80 Berlín utilizamos el láser, entre otras aplicaciones, para tratar caries, conductos radiculares y periodontitis, así como para cirugía maxilar. El láser puede complementar el tratamiento periodontal, apoyar la salud dental al tratar enfermedades de las encías y proporcionar una base estable para implantes y prótesis.